Publication Date:
2008
abstract:
El personaje de Dulcinea del Toboso, dulce señora del cautivo corazón del gran caballero don Quijote de la Mancha, es una de las creaciones literarias más lograda de Cervantes. Se trata de un personaje fundamentalmente in absentia que actúa como polaridad magnética atrayente, capaz de mover los pasos y gestos de su caballero, punto inicial y final de toda aventura, ya que es al mismo tiempo primer estímulo al Quijote para demostrar su valentía y árbitro último de los efectos de sus acciones. Privado de un retrato unívoco, hay que reconocer por lo menos tres facetas del personaje de Dulcinea para aquilatar su imagen compleja: la Dulcinea de la primera salida del Quijote [I, 2], primera compañera de viaje de un caballero todavía sin bautizo y sin escudero; la Dulcinea de Sancho, cuando el fiel escudero se convierte en demiurgo de los encantamientos de su señor [II, 8-10], y Aldonza Lorenzo, o más bien, la campesina del Toboso, que reafirmará su personalidad en la cueva de Montesinos [II, 22-24].
Ideal, en cuanto arquetipo femenino trovadoresco, real, en cuanto dúplice campesina –Aldonza y la mujer encontrada en las afueras del Toboso- , y finalmente imagen fruto de interpretaciones ajenas – sean de Sancho o de los duques-. Y si barroco quiere decir multifacético, he aquí un verdadero personaje literario barroco: Dulcinea del Toboso.
Ideal, en cuanto arquetipo femenino trovadoresco, real, en cuanto dúplice campesina –Aldonza y la mujer encontrada en las afueras del Toboso- , y finalmente imagen fruto de interpretaciones ajenas – sean de Sancho o de los duques-. Y si barroco quiere decir multifacético, he aquí un verdadero personaje literario barroco: Dulcinea del Toboso.
Iris type:
1.1 Articolo in rivista
Keywords:
Dulcinea, Quijote, arquetipo femenino
List of contributors:
Gorla, Paola Laura
Published in: